Sploshing o el pacer sexual con la comida

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Siempre hemos sabido que comer es un placer… Pero ahora vamos a descubrir cómo puede convertirse en un verdadero Placer, con mayúsculas.

¿Has pensado alguna vez en mezclar dos de los mayores gozos como son el sexo y la comida en una misma práctica? Este fetichismo delicioso se llama sploshing y consiste en obtener placer mezclando sexo y comida: embadurnando tu cuerpo y el de tu pareja con una crema de chocolate, con nata, con helado, con yogur, o con cualquier cosa que se nos ocurra, ¡el límite lo pone la imaginación!

¿En qué consiste el juego?

Bien, imagina tu cuerpo y el de tu pareja desnudos. Os estáis acariciando y, de repente, sientes la cálida y untuosa textura del chocolate fundido recorriendo tu pecho; una fresa hace cosquillas a tus pezones mientras una lengua se deleita lamiendo el delicioso manjar de tu cuerpo. O una bolita de helado que se va haciendo camino por el torso, bajando hasta llegar al pene, hasta convertirlo en el mejor calipo para lamer. ¿Estimulante?

La sensación de los cuerpos frotándose uno contra otro en medio de una explosión de texturas, olores y sabores es una práctica sexual que puede resultar muy estimulante. Es fácil de practicar y resulta indolora, tal vez un poco pringosa, pero los más golosos no dejarán ni una miga en el camino.

Ahora ya sabes qué es el sploshing, ¿pero sabes de dónde viene este término?

El sploshing surgió en el Reino Unido, gracias a las publicaciones de la revista Splosh!, donde se mostraban fotos de mujeres y hombres en prácticas poco usuales, wet and messy (húmedas y sucias). Este fetichismo se fue abriendo paso desde las cintas de VHS hasta nuestros días en internet y se ha ido extendiendo como práctica sexual.

¿Cómo obtener más placer con el sploshing?

Como hemos comentado anteriormente, los límites los pone la imaginación… Y el sentido común.

Los alimentos más recomendados para obtener placer sexual son los ricos en texturas blandas y untuosas, con diferentes temperaturas y sabores estimulantes. ¡Ojo a los picantes! No vamos a decir que estén prohibidos, pero tal vez no resulte muy agradable recibir una dosis de guindilla en los genitales.

El uso de vibradores también resulta de lo más placentero en la práctica del sploshing. Nada como sentir la lengua de la otra persona chupando tu cuerpo con ansia mientras un vibrador juguetón trabaja entre tus piernas, hasta llegar al clímax con los labios cubiertos de chocolate y los sentidos impregnados en canela.

No vamos a contarte más, seguro que a partir de ahora mirarás tu libro de recetas con otros ojos. ¡Corre a la cocina y sorprende a tu pareja con una cena especial… ¡Muy espacial!

 

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